Textos sobre Rachel Selina Reynolds

y James Macandrew

 

 

En esta página de texto he recogido un resumen sobre las biografías de dos personajes que, en la segunda mitad del siglo XIX, tuvieron una gran influencia sobre la familia Reynolds de Nueva Zelanda.

Rachel fue la mujer de William Hunter Reynolds, tercer hijo de nuestro antepasado Thomas William Reynolds y James fue el marido de Eliza Hunter Reynolds, Hermana de William, y la menor de los hijos de Thomas William Reynolds. Ambos fueron personas muy importantes e influyentes en la sociedad de Nueva Zelanda, en aquellos primeros años de su colonización por familias inglesas, como la nuestra.

 

Rachel Selina.

Rachel Selina Pinkerton nació al Sur de Australia el día 19 de diciembre de 1838. Era la mayor de seis hermanos, hijos de William Pinkerton y Eleanor Smith. Sus padres, naturales de Gran Bretaña, habían decidido emigrar a Australia, nada más casarse, y así lo hicieron el año 1838. Allí invirtieron su modesta fortuna en el negocio de las ovejas, y se establecieron cerca de Adelaide.

Rachel llegó a ser trabajadora social, y escribió varios libros. Entre otros escribió “Pioneros en Australia y Nueva Zelanda” (1929), donde cuenta sus memorias, y donde afirma que pasó una infancia feliz, y llena de aventuras.

Solo 36 horas después de nacer Rachel, un incendio destruyó la nueva casa en la que vivían. Así desapareció casi todos los bienes que contenía, incluidos un piano y toda la ropa que habían traído de Gran Bretaña. También la canastilla y las ropas de bebé, cosidas a mano.

Vivían en un lugar solitario y violento. Su padre solía ausentarse durante varias semanas, por asuntos del trabajando, y en una ocasión, su madre tuvo que enfrentarse a 15 o 20 guerreros aborígenes armados de lanzas, tras ocultar a sus hijos debajo de una mesa.

Cuando Rachel tenía unos 10 años, la familia se trasladó a un lugar menos aislado: Port Lincoln. Allí hizo nuevos amigos y aprendió nuevas habilidades, cómo manejar un látigo para conducir al ganado salvaje, desde su caballo. Sin embargo, Rachel escribió, que para su padre, el cambio de ubicación no mejoró la seguridad de la familia: “…vivía atormentado por la falta de seguridad de la vida y temía por la integridad física de su familia.”

William Pinkerton, el padre de Rachel, sufrió varios casos de robos con violencia, y fue testigo de frecuentes crímenes. El brutal asesinato de uno de sus pastores lo determinó a marcharse de Australia. - Compró un bergantín de 200 toneladas, y en 1855 se llevó a toda su familia con todos los bienes que se pudo llevar, a Otago, Nueva Zelanda. - Rachel lo describió como un largo y penoso viaje, con escasez de comida y agua, tanto para ellos como para el ganado que llevaban.

Este viaje marcó el final de una etapa de su vida, y el inicio de otra en un lugar mucho más tranquilo. - Mientras William Pinkerton llevó sus ovejas a Tapanui y se puso a preparar la tierra para construir una casa, la familia vivió en las proximidades de Dunedin, donde tenían que caminar largas distancias por caminos fangosos, sin poder de participar activamente en la vida social de la ciudad. - No obstante, acudían a los bailes, llevando su nuevo piano, en un trineo tirado por caballos.

Allí, en Dunedin, el día 7 de octubre de 1856, Rache Pinkerton, con 17 años, se casó con William Reynolds Hunter, un comerciante que tenía 34 años de edad. - En aquellos tiempos, William Reynolds estaba bastante bien establecido contando con importantes negocios. También se había lanzado a la carrera Política, tanto local como nacional. En dicha actividad política se mantuvo hasta el final de sus días.

William también había llevado una vida tan aventurera como el de su esposa. - Había nacido en Gran Bretaña, creció en Portugal, donde trabajó en el negocio del corcho, con su padre, y llevaba cicatrices de varios encuentros con bandoleros españoles. - Poco después de la boda, Rachel acompañó a su marido a Inglaterra para reclutar colonos. - El tormentoso viaje fue una pesadilla para ella, con frecuentes mareos, pues estaba embarazada del primero de sus nueve hijos (cinco hijas y cuatro hijos). Esta primera hija nació meses más tarde en Inglaterra.

Cuando regresaron a Dunedin, la pareja compró una propiedad situadas en la ladera más vistosa de Montecillo, y éste fue su hogar durante casi 40 años, y el centro de su vida. Ella estaba encantada de llevar su “casa grande”, pero este período feliz, ocupada en su familia se empañó en 1868, cuando la disposición itinerante de su padre, lo llevó a dejar sus crecientes negocios al Oeste de Otago, para emprender otros negocios en San Francisco y Nuevo México, que resultaron desastrosos.

Aunque su familia era todavía joven, Rachel se unió a un comité de mujeres para crear una escuela secundaria para niñas, en Dunedin. Y también perteneció a otro comité, para revindicar la admisión de las mujeres en la Universidad de Otago. Ambos objetivos se alcanzaron en 1871. - En 1879 demostró su preocupación por los niños desfavorecidos, influyendo para crear una guardería.

Su trabajo de caridad surgió de una fe religiosa alimentada por el estudio regular de la Biblia. Ella opinaba que "nadie puede vivir una vida verdaderamente cristiana si no se mezcla con los pobres". - Todos los días repartía en Montecillo, frutas y hortalizas frescas, y todos los domingos iba a la Institución de Beneficencia de Otago para leer a los más antiguos del lugar.

Una parte importante del trabajo de Rachel se centró en la Iglesia de San Andrés, muy próxima a su casa, y que ella y su marido ayudaron a fundar. Su activo y dinámico ministro, Rutherford Waddell, fue un valioso amigo, con una conciencia social similar. - Rachel Reynolds creó el club “Sixpenny Clothing Club” (Club de Ropa a 6 Peniques), en la que los asociados donaban 6 peniques al mes para comprar ropa a las familias pobres. También mantuvo reuniones semanales con madres jóvenes a las que enseñaba a coser para ellas y para sus hijos. Asignó a cada una de sus hijas, la responsabilidad de cuidar de una de dichas familias. Ella disfrutaba de la compañía de aquellas mujeres, a las que tuvo la cortesía de ayudarlas, económicamente, para que siempre fueran bien vestidas.

Participó en la agitación de 1889 contra las condiciones laborales de explotación, en Dunedin. También influyó con su presencia en el comité que consiguió dinero para un pabellón de mujeres en el Hospital de Dunedin.

Rachel dedicó sus principales energías al movimiento para crear en Dunedin,un jardín de infancia gratuito. El impulso provino de dos fuentes: Una fue su preocupación por los niños abandonados en la zona de la famosa calle Walker Street (Carroll Street), que estaba cerca de Montecillo, y otra fue la creencia de que la educación temprana (con ternura, simpatía y compasión) podría desarrollar los potenciales talentos de cada niño. - Como presidenta de la Asociación de Jardines de Infancia Gratuitos de Dunedin, trabajó incansablemente con otros entusiastas hasta conseguir la apertura de la guardería de “Walker Street”, que abrió sus puertas con 14 niños, en junio de 1889. Luego, vivió lo suficiente para ver la creación de otros ocho jardines de infancia. Uno de ellos llevó su nombre, con la financiación parcial del gobierno.

Su compromiso con la justicia social la llevó a apoyar el sufragio de las mujeres. En una reunión pública multitudinaria, en 1891, propuso un voto de agradecimiento a sus partidarios en el parlamento. Dijo que la mujer tiene "el derecho a la igualdad con el hombre en la naturaleza misma de las cosas".

A pesar de su fuerte afiliación religiosa, favoreció la creación de una liga por el sufragio femenino, sin relación con "ninguna Iglesia, Secta, o Movimiento religioso", aceptando la vicepresidencia de la liga, que se formó en Dunedin en abril de 1892. Afirmó que las mujeres necesitaban el voto no simplemente porque el hombre lo tenía, sino con el fin de ayudar al mundo en las cosas más altas y más nobles.

Rachel siempre cumplió con amabilidad y encanto, las obligaciones sociales impuestas por la posición de su marido. En febrero de 1896, por ejemplo, cuando el Congreso Médico Intercolonial de Australasia, se celebró en Dunedin, coincidiendo con una visita del Virrey, ella fue la anfitriona de una elaborada fiesta al aire libre para 500 invitados.

Fue una mujer de gran inteligencia, así como de gran humanidad, y a pesar de haber tenido solo un año de educación formal, tuvo la confianza necesaria para publicar poemas, conferencias, e incluso sus opiniones sobre el debate de la evolución, cuando dijo: La Evolución tiene la clave / De ese gran hecho, la Divinidad."

Después de la muerte de William en 1899, Rachel hizo tres viajes a Inglaterra. Después delegó algunas de sus responsabilidades sobre las obras de caridad, pero mantuvo hasta la vejez su placer de ayudar a los demás. Murió en la casa de una de sus hijas en Dunedin, el 21 de agosto de 1928.

 

 

James Macandrew (1819 - 1887)

 

James Macandrew era hijo de un adinerado comerciante británico llamado Colin Macandrew y de Bárbara Johnston. Fue bautizado en Aberdeen, Escocia, el 18 de mayo de 1819.

De sus primeros años, solo sabemos que asistió una academia llamada “Ayr Academy”, en Aberden, y que trabajó algunos años en la oficina de un comerciante. - Aberdeen era un bastión del movimiento presbiteriano de la Iglesia Libre de Escocia, por lo que es probable que James Macandrew ya estuviera influenciado por dicho movimiento religioso, antes de mudarse a Londres para formarse en Comercio. - Allí se convirtió en un miembro activo de la Iglesia Libre de Escocia, y en 1845 se unió a la Asociación de Laicos de la Iglesia Libre de Escocia (más tarde la Asociación de Otago), de Londres, que en aquellos años animaban a sus seguidores, a formar parte de un asentamiento en Nueva Zelanda.

Se casó en Londres con Eliza Hunter Reynolds, la hija menor de Thomas William Reynolds, el día 17 de octubre de 1848, y convenció a los Reynolds para que emigraran con él a Nueva Zelanda. - Se asoció con William Reynolds, hermano de Eliza, y compraron un barco tipo Goleta con casco de hierro, llamado “Titán”. - Llenaron el barco con la familia y parte de sus bienes, y partieron de Londres con rumbo a la "Nueva Jerusalén”, llegando a Otago en enero de 1851.

Ver más detalles del viaje en la crónica recogida en la página: Viaje a Nueva Zelanda

La energía, el entusiasmo, y la visión de futuro de James Macandrew, animaron la vida de la pequeña aldea de Dunedin. James decía que solo la Religión superaba al Comercio para conseguir la felicidad humana.

Su cuñado, William Reynolds, continuó viajando en el Titán, abriendo nuevos negocios y comerciando con éxito, en otros lugares de aquella parte del mundo, llegando hasta San Francisco, en Estados Unidos. Mientras tanto, James Macandrew estableció otra Empresa en Sociedad con Johnny Jones, de Waikouaiti. Entre otros negocios, intentó crear un Banco para establecer un sistema de crédito a bajo interés, para los agricultores, trató de aumentar sus ganancias en los negocios de la navegación costera, y en la gestión de los contratos de inmigración.

Aunque la nave Enterprise, construida para el llevar el comercio al distrito de Clutha, naufragó sin tener cobertura de un seguro, más adelante, otras empresas les dieron mejores resultados. Luego, utilizó sus influencias políticas para conseguir subvenciones para su negocio de trasladar inmigrantes a Otago. - W. Reynolds hizo dos viajes más a Melbourne y uno a Inglaterra, para reclutar inmigrantes.

Los socios compraron tres barcos de vapor, y de ellos, el más grande recibió un subsidio del gobierno de 4.000 £ al año. Con ellos inauguraron el servicio entre Dunedin y Melbourne, de un viaje al mes. En 1859, James Macandrew informó que este servicio de vapores les daba unas ganancias de 12.000 £ al año. En 1853, James Macandrew fue elegido para formar parte del Consejo Provincial de Otago, y al año siguiente, de la Asamblea General. También fue nombrado miembro de la Junta de Tierras Residuales, y fue su presidente en 1857.

La política de tierras fue la clave del crecimiento y de sus principales ingresos, como intermediario en la venta de terrenos. - En la región de Otago quedaba muy poca tierra disponible, pero Southland (Tierras del Sur) permanecía sin desarrollar. Sus pobladores estaban descontentos con el gobierno de Dunedin, convencidos de que favorecía las zonas más próximas a la capital, y hablaban de separarse de Otago. - Para dirigirlos, y para obtener más capital del gobierno, James Macandrew impulsó las "Ordenanzas para la Venta y Arrendamientos" de 1856, por la que se pusieron a disposición, 600.000 hectáreas de Southland en lotes de 2.000 hectáreas o más. Al mismo tiempo, él esperaba conseguir subsidios para su negocio de traslados de inmigrantes y para un nuevo mercado con las ovejas de Australia.

A finales de la década de 1850 comenzó a despreocuparse de los negocios, dedicándose más a la política, y en 1858 W. Reynolds se retiró de la asociación. - En aquellas fechas, James Macandrew gozaba de excelente reputación como político y era dignatario de la Primera Iglesia.

En 1856 fundó con William Cargill y su hijo Juan, el periódico “El Colono de Otago”, y en 1860 entró en las listas de candidato a Superintendente, prometiendo grandes inversiones para: Construir ferrocarriles y carreteras, para dragar el puerto y para recuperar las marismas. También propuso un nuevo sistema de ventas de tierras, y aumentar los salarios. Rara vez ha podido, un candidato sin oposición, prometer tanto.

Amplió la Junta de Tierras Residuales con el nombramiento de varios titulares ejecutivos. En su discurso inaugural ante el Consejo hizo caso omiso de las cuestiones polémicas del pasado, y esbozó un futuro deslumbrante. Pero los problemas no desaparecieron. Uno de sus primeros asuntos oficiales fue dirigirse a Invercargill para amortiguar el creciente independentismo. A pesar de que se comprometió a reparar todas las quejas, la falta de un servicio de vapores a Oreti debilitó su autoridad, y en 1861, Southland se independizó de Otago.

A pesar de sus fantásticos sueños de Superintendente, y de su frívola retórica, durante su primera reunión de 1860 el Consejo debatió interminablemente los viejos problemas. Más adelante, ese mismo año, J. Macandrew comenzó a perder interés por los asuntos públicos. Se negó a ir a Auckland para asistir a la Asamblea General, e incluso a convocar el ejecutivo de Otago. Se oían rumores sobre su difícil situación financiera, impulsados por W. H. Cutten, un asociado de Julius Vogel, y editor del Colono de Otago. No obstante, cuando el consejo se reunió en diciembre, Macandrew estaba más animado y proponía construir tres barcos de vapor para hacer la ruta Dunedin - Panamá, así como un plan para la importación de salmón.

Aunque anunció su dimisión, al final de la reunión, no la llevó a cabo. Entonces, el Consejo nombró una comisión para investigar sus cuentas públicas, y Macandrew se declaró en quiebra. Más tarde afirmó que sólo en 1860 había perdido más de 40.000 libras esterlinas. - Hacia el final de enero 1861 Macandrew fue arrestado por no satisfacer sus deudas, y tras unas horas en la cárcel, fue enviado a su casa, “Carisbrook House”, en arresto domiciliario, desde donde continuó gobernando cómodamente. Pero en marzo, el gobernador emitió dos proclamas por las que se retiraba a J. Macandrew de su cargo, y se habilitaba un nuevo edificio, mejor acondicionado que la cárcel, como prisión para los condenados por delitos económicos. - En juicios posteriores, se demostró que sus deudas eran consecuencias de sus negocios, y que nunca se había apropiado de dinero público.

Desde su nueva prisión optó y se presentó para ser elegido en las siguientes elecciones, pero a pesar de obtener bastantes apoyos, no ganó las elecciones. Solo consiguió 189 votos, frente a los 292 de Richardson. Sin embargo, poco después, gran parte de sus acreedores pidieron que se le devolviera la libertad.

Eliza y sus hijos se trasladaron a vivir en una de las granjas de la familia, al nordeste de Harbour, que había sido hipotecada por William Reynolds. - Tras su liberación, James Macandrew se reunió con su familia, dedicándose a la pequeña granja y al pago de la hipoteca. - Aunque había renunciado al comercio, se había vuelto un adicto a la política, y en 1863, sus amigos de Port Chalmers, lo promocionaron a un nuevo cargo en la Diputación Provincial, y en 1865, J. Macandrew entró en las listas y ganó con facilidad, permaneciendo en la Cámara de Representantes el resto de su vida. Desde entonces exhibió la misma mezcla de sueños visionarios, considerables logros, y frecuentes fracasos.

Entre 1868 y 1869 apoyó la causa de la separación de la Isla Sur, pero fue en vano. Frustrado en ese frente, instó a la reunificación con Southland, y en este caso tuvo éxito, al hacerlo realidad en 1870. Sin embargo no consiguió su anexión a Canterbury. Pero la política general de Otago, que él había dominado durante casi toda su carrera política, fue barrida en 1876.

Eliza murió el año 1875, tras una dolorosa enfermedad, y James Macandrew murió el día 24 de febrero de 1887, a consecuencia de las heridas sufridas cuando cayó, accidentalmente, de un carruaje.

Sus nueve hijos recibieron en herencia, una modesta finca, una casa en la ciudad, otra casa de campo, y los beneficios de su póliza de seguro. Todo Otago lo despidió como a un jefe tribal, al que se recordaba como un hombre que sintió muchos de los impulsos, en conflicto, de aquella Sociedad, pero que tuvo un pasado glorioso.

Este relato puede contrastarse y complementarse con los textos enviados por Charles Carlton Reynolds desde Nueva Zelanda, que pueden verse en el enlace: Texto enviado por Charles C. Reynolds (N. Z.)

 

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